El Gobierno de El Salvador, a través del Ministerio de Relaciones Exteriores, el Consejo Nacional de la Niñez y de la Adolescencia (CONNA), el Instituto Salvadoreño para el Desarrollo Integral y de la Adolescencia (ISNA) y el Ministerio de Educación (MINED), en conjunto con el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), expresan su preocupación ante el creciente número de niños, niñas y adolescentes migrantes no acompañados, que han sido localizados a lo largo de la frontera sur de los Estados Unidos de América, en los meses recientes.
Esta preocupación es coherente con el mandato y cumplimiento de lo establecido en la Convención de los Derechos del Niño, la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados, la Convención de Viena sobre Relaciones Consulares y en la Ley de Protección Integral de la Niñez y Adolescencia de El Salvador de garantizar que todo trato de niñas y niños y adolescentes sea en conformidad con el principio del interés superior del niño y de la protección prioritaria que esta población debe recibir.
Por lo anterior expresamos lo siguiente:
1. Nuestro profundo interés de que a los niños, niñas y adolescentes retenidos les sean brindadas las condiciones idóneas para su edad y que sus derechos sean respetados en todo momento.
2. Hacemos el más firme llamado a tomar en cuenta que los niños, las niñas y adolescentes, con independencia de su situación migratoria, son sujetos de derechos y todos los Estados deben asegurar su bienestar, cuidado, seguridad y protección en todo momento, sin distinción alguna.
3. Que debe procurarse la reunificación familiar como una garantía del bienestar de estos niños y niñas, con apego a los procedimientos que cada país determine según su legislación interna, siempre y cuando se garantice el debido proceso y bajo el espíritu de la Convención de los Derechos del Niño.
4. Advertimos que el tránsito migratorio irregular de niñas, niños y adolecentes, especialmente de aquellos que viajan no acompañados, los expone a un alto riesgo de ser víctimas de vulneraciones graves a sus derechos a la seguridad e integridad personal y hasta de su vida, al ser confiado su destino a sujetos que, al margen de la legalidad, se lucran del tráfico de personas.
5. Exhortamos a los padres, madres y otros familiares de cargo de niños, niñas y adolescentes a abstenerse de poner en riesgo su vida e integridad personal a través de la migración irregular.
6. Que velando por el interés superior de la niñez y la adolescencia es importante que los Estados mantengamos una coordinación fluida, permanente y eficaz ante cualquier acción emprendida.
7. Reconocemos que el fenómeno de la migración irregular de niños, niños y adolescentes es multicausal, por lo que el Gobierno de El Salvador se compromete a intensificar la coordinación interinstitucional para responder de manera conjunta a los diversos factores que inciden en este fenómeno.